CIUDAD DE GUATEMALA — El Centro de Apoyo para las Trabajadoras de Casa Particular (Centracap) conmemoró treinta y seis años de trayectoria en la defensa, promoción y divulgación de los derechos humanos y laborales de las trabajadoras del hogar en el país. La organización nació en 1989 en el contexto del conflicto armado interno, impulsada por las iniciativas de la socióloga chilena Eugenia Aránguez de Higueras y la trabajadora social guatemalteca Gloria González, con el objetivo de brindar cuidado, protección y capacitación a un sector históricamente desprotegido, olvidado y vulnerable.
Un origen de resistencia y autoafirmación
En sus inicios, las fundadoras y primeras aliadas debieron realizar reuniones clandestinas de casa en casa o en espacios prestados por otras organizaciones durante los días domingo, el único día disponible para las trabajadoras. Tras consolidar sus primeras bases institucionales, Centracap obtuvo su personería jurídica en el año 1995, lo que permitió fortalecer su estructura y diversificar sus servicios hacia la atención psicológica, la asesoría legal y la formación técnica en oficios como costura, repostería y cocina básica.
Actualmente, la organización opera bajo cinco ejes estratégicos fundamentales:
- Defensa de los derechos de las mujeres trabajadoras de casa particular.
- Implementación de la guía de autocuidado, atención psicológica, asesoría legal y educación formal.
- Capacitación en derechos humanos y laborales junto a talleres de tecnificación.
- Gestión de incidencia política.
- Abordaje de la migración laboral.
Desprotección legal frente a jornadas extenuantes
A pesar del impacto de la organización en la vida de sus asociadas, las condiciones del sector en Guatemala continúan siendo precarias. Investigaciones y estadísticas de la Encuesta Nacional de Empleos e Inresos (ENEI) reflejan la magnitud y la falta de datos unificados sobre esta fuerza laboral:
| Indicador Estadístico | Datos del Sector |
| Población estimada (Investigaciones) | Más de 380,000 mujeres |
| Cifra oficial ENEI (2021) | 237,223 mujeres |
| Porcentaje de la población ocupada | Aproximadamente el 4% del total nacional |
| Condiciones críticas reportadas | Jornadas de hasta 14 horas diarias, despidos injustificados y salarios por debajo del mínimo legal |
Esta vulnerabilidad se encuentra amparada por el marco normativo actual. El Código de Trabajo vigente en Guatemala, emitido en el año 1947, estipula expresamente que el trabajo doméstico no está sujeto a los límites de la jornada laboral ni a horarios regulados, contradiciendo los preceptos constitucionales que prohíben la servidumbre y cualquier condición que menoscabe la dignidad humana.
La urgencia del Convenio 189 de la OIT
Ante este vacío legal, Centracap ha impulsado desde 1999 distintas iniciativas de ley en el Congreso de la República de Guatemala, las cuales han sido engavetadas de forma recurrente. En los últimos años, la organización ha concentrado sus esfuerzos de incidencia política en la ratificación del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), adoptado originalmente en Ginebra el 16 de junio de 2011.
El Convenio 189 busca equiparar los derechos de las trabajadoras domésticas con los del resto de los sectores laborales mediante la exigencia de contratos escritos, el establecimiento de jornadas con límites razonables, el pago de horas extras, el acceso real a la seguridad social y la protección efectiva contra la violencia y el acoso en el lugar de trabajo.
A través de una campaña denominada «El Súper 189» y en alianza con sindicatos como Sitradoxa, se ha buscado reactivar la discusión de la Iniciativa 4981 en el pleno legislativo. Durante el presente periodo ordinario, la propuesta logró ser llevada a debate mediante una moción privilegiada impulsada por la diputada Sonia Gutiérrez y apoyada por el diputado Nery Rodas en la junta de Jefes de Bloque. Sin embargo, la ratificación quedó estancada tras obtener un máximo de 73 votos favorables en primera instancia y 71 en una segunda votación, quedando a pocos votos de los 81 requeridos para su aprobación definitiva.
La dirección de Centracap reafirmó que mantendrán activas las medidas de sensibilización dirigidas a los bloques parlamentarios, fundamentando que el trabajo del hogar no solo sostiene el desarrollo profesional de los empleadores, sino que constituye un aporte económico indispensable para la sociedad guatemalteca que debe ser formalizado bajo condiciones de trato digno y salario justo.




